Fortalecer el sistema alimentario frente al COVID-19 - Alianza por la Salud Alimentaria

Fortalecer el sistema alimentario frente al COVID-19

¿Por qué debemos hablar de los sistemas alimentarios en medio de la pandemia de COVID-19? 


La pandemia que enfrentamos actualmente de COVID-19 y las problemáticas que ha generado demuestran que necesitamos transformar nuestro sistema alimentario para que sea sostenible y justo.

Las respuestas globales a esta pandemia como las estrategias de mitigación y confinamiento, nos hacen ver que el sistema alimentario mundial está siendo puesto a prueba y sometido a presión en un proceso que durará meses o incluso años.

La cadena de suministro de alimentos, desde el cultivo, manejo, procesamiento, distribución, compra, preparación y consumo de alimentos, se ha vuelto más compleja, así como establecer y mantener condiciones de trabajo seguras y justas para los trabajadores.

Garantizar el adecuado funcionamiento del sistema alimentario contribuye al logro de nuestros derechos a la salud, a la alimentación, al agua y al interés superior de la infancia.

Principales consecuencias en el sistema alimentario por la pandemia de COVID-19 

Producción:

  • Las restricciones al transporte y las medidas de cuarentena pueden afectar al sector agropecuario debido a un menor acceso a los insumos necesarios para producir alimentos, acceder a los mercados, trasladar y vender sus productos.
  • Las complicaciones en las rutas de transporte son perjudiciales para las cadenas de suministro de alimentos frescos y puede dar lugar también a un aumento de los niveles de pérdida y desperdicio de alimentos.
  • La escasez de mano de obra podría afectar a la producción y elaboración de alimentos.

Consumo:

  • A partir de las recomendaciones de sana distancia se reducen las visitas a los mercados alimentarios, por lo que se espera una transformación en la forma en que las personas compran y consumen alimentos: menor afluencia a los restaurantes, aumento de las entregas en el comercio online de comida rápida, mayor compra de productos ultraprocesados no perecederos y un incremento de las comidas en el hogar.
  • En los mercados locales, los precios de algunos productos alimentarios básicos están aumentando debido a problemas logísticos locales, pero en los próximos meses, a medida que aumente el choque de la demanda a la baja, los precios deberían caer, lo que constituye una gran preocupación para los agricultores rurales y el sector agrícola.

Precios:

  • La interconexión de la economía global nos hace más vulnerables a efectos en los precios de los alimentos por afectaciones en la economía de otros países.
  • El aumento de aranceles o la prohibición de la exportación podrían aumentar los precios de los alimentos.
  • Las cadenas de suministro restringidas y las dificultades para acceder a créditos afectarán a las economías, llevando a un menor crecimiento económico, o incluso a una recesión.
  • El costo de una dieta saludable podría aumentar debido al incremento del precio de los productos básicos perecederos.

Políticas necesarias para tener un sistema alimentario fuerte frente a esta pandemia y otras

  1. Garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria, priorizando el fomento productivo de pequeños y medianos productores, asegurando la producción sustentable y diversificada de alimentos suficientes y de calidad, así como su disponibilidad para el conjunto de la población.
  2. Contar con un etiquetado claro que nos advierta sobre el contenido excesivo de calorías, azúcares, grasas y sodio de los productos ultraprocesados.
  3. Regular la publicidad y promoción de alimentos y bebidas dirigida a la infancia por todos los medios y espacios.
  4. Fortalecer la fijación de impuestos a las bebidas azucaradas y los alimentos chatarra asegurando que estos recursos se destinen a la introducción de agua potable y para prevenir y afrontar los costos asociados al tratamiento de las enfermedades derivadas del sobrepeso y la obesidad.
  5. Garantizar que al interior de los planteles educativos existan únicamente opciones saludables de alimentación.
  6. Hacer obligatoria la provisión gratuita de agua potable en escuelas y en espacios públicos.
  7. Fomentar la lactancia materna exclusiva hasta al menos los seis meses de vida y su continuidad hasta al menos los dos años de vida, así como prohibir la comercialización de sucedáneos de leche materna.
  8. Impulsar una campaña nacional de orientación alimentaria masiva y permanente que fomente el consumo de alimentos saludables y desincentive el consumo de productos ultraprocesados.

Fuentes:

Aprende más sobre sistemas alimentarios

¿Qué es el sistema alimentario?

Un sistema alimentario engloba todos los elementos (medio ambiente, personas, insumos, procesos, infraestructuras, instituciones, etc.) y actividades relacionados con la producción, la elaboración, la distribución, la preparación y el consumo de alimentos, así como los productos de estas actividades, incluidos los resultados socioeconómicos y ambientales.

Está integrado por tres elementos que actúan como puntos de entrada y salida de la nutrición:

  1. Las cadenas de suministro de alimentos: abarca todas las etapas que recorren los alimentos desde su producción hasta su consumo, en concreto, producción, almacenamiento, distribución, elaboración, envasado, venta al por menor y comercialización.
  2. Los entornos alimentarios: contexto físico, económico, político y sociocultural que enmarca la interacción de los consumidores con el sistema alimentario con miras a la adquisición, la preparación y el consumo de alimentos.
  3. El comportamiento de los consumidores: refleja las elecciones de los consumidores, tanto en el hogar como a título particular, sobre los alimentos que se adquieren, almacenan, preparan y consumen y sobre la distribución de los alimentos en la familia

Garantizar el adecuado funcionamiento del sistema alimentario contribuye al logro de nuestros derechos a la salud, a la alimentación, al agua y al interés superior de la infancia.

Fuente: Comité de Seguridad Alimentaria Mundial. Un informe del grupo de alto nivel de expertos en seguridad alimentaria y nutrición. Marzo 2018. Disponible en: http://www.fao.org/3/a-i7846es.pdf

¿Quiénes tendrán más dificultades para producir y vender alimentos como consecuencia de la pandemia de COVID-19?

  • Pequeños agricultores, ganaderos y pescadores, que podrían verse impedidos para trabajar en sus tierras, cuidar a su ganado o pescar y que pueden tener dificultades para acceder a los mercados para vender sus productos o comprar insumos esenciales.
  • Pequeños negocios de comida y vendedores ambulantes que tuvieron que cerrar o que disminuyeron sus ventas.

¿Quiénes tendrán más dificultades para acceder a una alimentación adecuada como consecuencia de la pandemia de COVID-19?

  • Personas en condiciones de pobreza, quienes previamente ya sufrían de inseguridad alimentaria, y que están luchando contra el hambre y otras crisis.
  • Personas desplazadas que viven en campamentos y poblaciones desplazadas que no tienen acceso a alimentos ni a servicios básicos.
  • Adultos mayores en confinamiento que no tengan el apoyo de otra persona para el abasto de sus alimentos o que no tengan ingresos suficientes.
  • Personas confirmadas con COVID-19 en confinamiento en sus hogares que no tengan el apoyo de otra persona para llevarles alimentos sin exponerlas al contagio.
  • Familias que dejen de recibir canastas o despensas que forman parte de algún programa de abasto de alimentos que hayan tenido que dejar de operar por la contingencia.
  • Niñas y niños que dejen de recibir los desayunos escolares de los que dependían para tener acceso a al menos una comida al día.
  • Trabajadores informales que pierdan sus empleos o que tengan una disminución en sus ingresos para llevar los alimentos a sus hogares.

¿Qué medidas se recomienda tomar para proteger el sistema alimentario de los impactos de la pandemia de COVID-19?

  • Garantizar que pequeños productores y negocios locales mantengan su capacidad para producir y proveer alimentos, así como reconocer su potencial para apoyar la transformación hacia prácticas de producción y consumo de alimentos que nos ayuden a garantizar nuestro derecho a la alimentación.
  • Priorizar las compras locales y prestar especial atención de que las medidas de confinamiento no favorezcan a los supermercados y al consumo de alimentos procesados.
  • Adoptar mecanismos de protección social para grupos marginados y vulnerables.
  • Asegurar el acceso a una canasta básica para toda la población a través de la continuidad de la operación y posible ampliación de los programas alimentarios que garanticen una entrega mínima de alimentos inocuos y nutritivos para las personas en condiciones de vulnerabilidad.
  • Asegurar el acceso a agua segura para los grupos marginalizados para que puedan implementar las medidas preventivas.
  • Las donaciones de alimentos deben hacerse a través de canales oficiales y seguir los protocolos de calidad nutrimental para garantizar que se distribuyan únicamente alimentos sanos y nutritivos. Los productos ultraprocesados y los sucedáneos de leche materna no deben ser permitidos como donación.
  • Emitir recomendaciones, manuales y capacitar en buenas prácticas de producción, manejo, transporte y comercialización de alimentos para cumplir con las medidas de higiene y evitar el contagio.
  • Creación de líneas de crédito para pequeños y medianos productores; así como prórrogas de financiamiento agrícola.
  • Tomar esto como una oportunidad para potenciar el comercio local e intrarregional.

Fuentes:

Recursos de interés

Unicef, FAO, OPS. Recomendaciones dirigidas a tomadores de decisiones en México para dar respuesta a la vulnerabilidad alimentaria derivada del COVID-19 https://www.unicef.org/mexico/media/3421/file/Nota%20t%C3%A9cnica%20.pdf”>www.unicef.org/mexico/media/3421/file/Nota%20t%C3%A9cnica%20.pdf

Blog Nutrition Connect https://nutritionconnect.org/covid-19

Podcast de la Johns Hopkins school of public health sobre coronavirus y sistemas alimentarios https://www.jhsph.edu/podcasts/public-health-on-call/