Comida en escuelas, una causa de obesidad infantil
Notimex | 12 de junio, 2013. La obesidad infantil en México es un problema de salud y tema a solucionar en diversos ámbitos, sobre todo en los sectores salud, familiar y escolar, destacando este último como foco de atención para 6 de cada decena de mexicanos por considerar «poco» o «nada» sanos los alimentos que ahí se expenden.
La obesidad fue identificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una pandemia, y aunque la gran mayoría reconoce que es un problema entre la población, creciente entre los infantes y que puede controlarse, casi 4 de cada 10 admiten falta de dieta balanceada, 3 desidia o flojera para revertir el mal, y el resto falta de dinero, tiempo u otro factor.
Así por ejemplo, aunque 37.8% señala la escuela –donde los niños aprenden, conviven y desarrollan varias de sus capacidades físicas e intelectuales–, como el principal incentivador de la obesidad, 14% los envía sin alimento previo y sólo 61% con algún entremés preparado en casa.
Datos de la encuesta levantada por Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) / Kaleydoscopio.mx indican que 26.3% de los consultados dijo que «no son nada sanos» los alimentos que venden en las escuelas, 22.7% precisa lo contrario y califica a esa comida como saludable, mientras que 4.7% la considera como «muy sana».
El debate que ha persistido entre la educación en escuelas públicas o privadas, llega también al plano alimenticio, y en este sentido 52.7% de los encuestados dice que también es mejor.
No obstante, para 11.4% de los 800 entrevistados telefónicamente los alimentos que se ofrecen en los planteles escolares de gobierno son de mejor calidad, aunque 35.9% confesó no saber del tema.
Pero, para combatir la obesidad infantil, rubro en el que México ocupa el primer lugar a nivel mundial, los encuestados no vacilan en proponer soluciones.
Así, 33.6% plantea que una forma de prevenir y combatir la obesidad es realizar actividades y torneos deportivos, mientras que 30.8% sugiere cambiar la publicidad de los productos chatarra.
Además, 6.9% indica que existe otra forma, aunque omite precisar cuál, y extrañamente 1.2% de plano se muestra reacio a revertir la tendencia y propone por el contrario practicar el sedentarismo y «sentarse a engordar».
Por género, por cada 45 hombres que señalan una dieta desbalanceada como factor que propicia «kilos de más», hay 29 mujeres; mientras que por cada 18 féminas que atribuyen la gordura a la escasez de recursos financieros, hay 9 varones que opinan lo mismo.
También «malpasarse», y no establecer horarios para comer incide para subir de peso; no obstante, 81 de cada 100 consultados por GCE indicaron que sus hijos o los de sus conocidos desayunan antes de ir a la escuela, mientras que el 14% menciona lo contrario.
Además, según las respuestas, 61 de cada 100 niños llevan refrigerio a la escuela, en tanto que 26 de cada centenar opta por darles dinero para gastar en el recreo o a la salida de clases y 12 de cada 100 no respondieron.
Entre las razones para que los padres no preparen algún alimento para que sus pequeños lleven, está la falta de tiempo (28.5%), que almuerzan suficiente (23.4%) y porque en sus escuelas hay desayunos escolares (17.6%).
Otros se justifican por la falta de recursos monetarios (9.6%), otras razones (9.1%), mientras que 11.8% desconocen el tema y optaron por no contestar.
Para nadie es un secreto que el tener una alimentación equilibrada contribuye a desarrollar las actitudes y aptitudes de los infantes y adultos, al combinar verduras, frutas, cereales, leguminosas y alimentos de origen animal en lo que se conoce como El Plato del Bien Comer.
Así, de los 800 entrevistados, 39.7% indicó que el cereal es el primer alimento que comen los niños, 15.2% menciona la leche, 14.4% el huevo, 6.6% la fruta, mientras que 5.3% combina varios preparando un sándwich como opción de primer alimento del día para sus hijos.
Le siguen en la lista el yogurt (3.2%), jugo (2.9%) y el 7.9% asegura que sus pequeños son omnívoros, pues comen de todo, en tanto que 5.4% no contestaron.
































