La “guerra” contra los refrescos enlatados, cuyo consumo está relacionado con la obesidad y otras enfermedades, debe manejarse como la del tabaquismo e incluir impuestos y advertencias en los envases
La “guerra” contra los refrescos enlatados, cuyo consumo está relacionado con la obesidad y otras enfermedades, debe manejarse como la del tabaquismo e incluir impuestos y advertencias en los envases
Ecuador se ha convertido en el primer país de América Latina en adoptar el sistema del semáforo para alertar a los consumidores sobre la cantidad de grasas, azúcar y sal de diversos productos alimenticios
Un nuevo proyecto de ley en California ha superado ya su primer obstáculo legislativo. Si todo continúa en la misma línea, puede que en breve los refrescos en este estado tengan que ir acompañados de una etiqueta con esta advertencia: ‘Consumir bebidas azucaradas contribuye al desarrollo de obesidad, diabetes y caries’
Las asociaciones civiles, organizaciones sociales y profesionistas que integramos la Alianza por la Salud Alimentaria expresamos nuestro desacuerdo sobre los criterios inapropiados y riesgosos que han sido aprobados recientemente por su gobierno
La organización mexicana El Poder del Consumidor ha participado en la Asamblea Mundial para la Salud en Ginebra (Suiza). La organización civil ha presentado ahí las recomendaciones contenidas en la convención global para luchar contra los problemas de salud relacionados con la dieta
En el marco de la Asamblea Mundial de la Salud, Consumers International (CI) y la Federación Internacional sobre Obesidad (WorldObesity) presentan una propuesta de Convención global para la promoción y protección de dietas saludables
Alianza mundial de organizaciones de consumidores y de expertos independientes en obesidad y salud pública urgen actuar a nivel global contra obesidad
A pesar que muchos productos ya se gravan con un impuesto por ser considerados no nutritivos debido a su alto contenido de azúcares añadidos, ahora podrán portar un sello nutrimental y publicitarse en horarios infantiles
La senadora panista Marcela Torres Peimbert propuso cambiar el etiquetado emitido por la Cofepris por un etiquetado de semáforo en el que el verde identifique a los productos alimenticios recomendados, el amarillo a los que deben consumirse de vez en cuando y el rojo a los que deben restringirse en la dieta
En los primeros días de abril, la revista The Economist publicó el análisis “Comer hasta la muerte”, en el que planteó que México ya rebasó a Estados Unidos en el problema del sobrepeso. Una cuarta parte de los hombres y un tercio de las mujeres son obesos, afirmó
El etiquetado de azúcar para bebidas, un primer paso para combatir la obesidad en México, se convirtió en una medida mediocre debido a la presión que ejercieron las empresas sobre las autoridades
El presidente de la Comisión de Salud del Senado, Guido Girardi, señaló que Chile está entre los tres países del mundo con mayor porcentaje de obesidad infantil y por ello llamó a aumentar los impuestos apara los alimentos con exceso de sal, azúcar y grasas
El Poder del Consumidor y la Fundación Interamericana del Corazón de México presentaron un amparo contra del etiquetado frontal de alimentos y bebidas emitido por la Cofepris, pues desinformará a los consumidores al esconder el contenido de azúcares añadidos y poner los azúcares totales, creando la fantasía al consumidor de “tener mayor flexibilidad” de consumo de estos productos sin afectar su salud al poner una ingesta recomendada diaria y no un máximo tolerable
Expertos internacionales expresan su preocupación por las normas en torno al etiquetado en alimentos y bebidas no alcohólicas publicadas recientemente en el Diario Oficial de la Federación, ya que consideran que bajo los criterios en que fueron elaboradas de ninguna forma ayudarán a combatir este grave problema de salud que ya afecta a siete de cada 10 mexicanos. Al contrario, pueden agudizarlo
La Alianza por la Salud Alimentaria reprueba los lineamientos publicados en el Diario Oficial de la Federación sobre el etiquetado frontal que deberán llevar los alimentos y bebidas no alcohólicas por ser un gran riesgo al consumidor, ya que induce al consumo de altas cantidades de azúcares añadidos