Los cambios en el estilo de vida, la saturación de cadenas de comida rápida, tiendas de conveniencia y el fácil acceso a productos industrializados han cambiado la dieta del mexicano, lo enfermaron hasta llegar a las más altas cifras de obesidad, y provocaron lo inimaginable: nos alejaron de las tortillas de maíz. Y lo sabemos, sin tortilla no hay taco, y sin taco no hay mexicano































