La Organización Panamericana de la Salud (OPS) manifestó su respaldo a la iniciativa para gravar con un impuesto especial de 20% los refrescos azucarados, y que la propuesta se incluya en la reforma fiscal, para desalentar el consumo de estos productos, y así México deje de ser el primer lugar mundial en la ingesta de gaseosas y reduzca los niveles de obesidad y sobrepeso































