En buena parte del mundo, las empresas productoras de refrescos y comida chatarra destinan enormes recursos para conservar las ganancias de sus negocios, aunque éstos afecten la salud pública
En buena parte del mundo, las empresas productoras de refrescos y comida chatarra destinan enormes recursos para conservar las ganancias de sus negocios, aunque éstos afecten la salud pública
Los industriales no parecen darse cuenta de que algunos de sus productos son francamente nocivos a la salud
En México se consumen más bebidas azucaradas que fruta y los 10 millones de mexicanos con menor ingreso invierten el triple de su gasto en refrescos que en leche: FAO
El 24 de octubre Estados Unidos conmemora el Día de la Comida (Food Day), una celebración a nivel nacional de los alimentos saludables, asequibles y producidos de forma sostenible
Pese a los avances realizados en la lucha contra el hambre, entre 2011 y 2013 más de 842 millones de personas en todo el mundo fueron víctimas de falta de alimentos y de desnutrición crónica, concluyó la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)
Solicitan aumentar el impuesto de $1 a $2 por litro de refresco y consideran necesario recurrir a nuevas medidas para combatir la obesidad
En años recientes, diferentes países se han trazado metas en el mediano y largo plazo para garantizar el acceso a la alimentación, que hoy en día es ya considerado un derecho humano
En el enfrentamiento que se desarrolla entre la industria procesadora de alimentos y bebidas, y los gobiernos, especialistas y asociaciones que promueven la salud pública, impulsando regulaciones que modifiquen las condiciones que han generado la epidemia de obesidad que vivimos, hay dos argumentos centrales
No se puede esperar una regulación acordada con la industria, “negociada con la industria”, como dice la secretaria Mercedes Juan López, que resulte efectiva; todo lo contrario
Latinoamérica presenta uno de los mayores crecimientos en el índice de sobrepeso y obesidad en el mundo y a la vez un auge en las políticas públicas para combatir esta epidemia
Combatir la obesidad requiere modificar el ambiente que la genera. La Alianza por la Salud Alimentaria presentó un decálogo de políticas públicas para prevenir la obesidad en el DF
Estudios revelan que las familias mexicanas con menos ingresos económicos aumentan el consumo de alimentos de alto contenido calórico, o que una tercera parte de la población padece de obesidad, mientras cerca de 7 millones de mexicanos sufren de hambre
Ante el encarecimiento de los alimentos desde mediados de los años 90, las familias han ajustado su gasto hacia productos de menor precio, pero también de bajo valor nutrimental
Si el Congreso aprueba el cobro del IVA en medicinas y alimentos (y todo indica que los legisladores lo harán), la población deberá destinar $173.15 pesos mensuales más para alimentos, pero sin obtener a cambio más alimentos
El relanzamiento de la Cruzada Nacional Contra el Hambre es una excelente oportunidad para poder incluir acciones que permitan a los pobladores que habitan en los municipios más pobres del país contar con proyectos productivos que generen empleo y les permita realmente dejar su condición de pobreza